La Asociación de Antiguos Alumnos de ICADE junto a ECOFIN, MAD FinTech e INCIBE acogieron un intenso taller y debate sobre las tendencias en las amenazas en el cibercrimen y su defensa. ‘Truco o Hackeo: el lado oscuro del mundo digital’ reunió en ICADE (Madrid) a expertos en ciberseguridad de ReactID, DLTCode, SmartHC y SecurO.
La jornada, que tuvo lugar el jueves 27 de noviembre en ICADE, en Madrid, estuvo presidida por Salvador Molina, presidente de Foro ECOFIN y MAD FinTech, y Miguel de Bas, gerente de ICADE Asociación.
Durante 90 minutos, varios expertos en ciberseguridad explicaron algunos de los riesgos más nuevos del mundo digital y aportaron consejos para protegerse. El primero, comprender las motivaciones de los ciberdelincuentes.
“Todo ciberdelito es un delito financiero. El que ataca no lo hace gratuitamente: tiene una finalidad de obtener a cambio un beneficio económico”, destacó Salvador Molina. Por eso, todos los ciberdelincuentes ejecutan timos, suplantaciones de identidad, robo de datos, bloqueos, acosos y otros delitos por motivaciones económicas.
Víctimas masivas
Uno de los grandes errores al enfocar la ciberseguridad es pensar que no somos tan importantes como para ser atacados, lo que nos posiciona en una situación de extrema vulnerabilidad.
De izquierda a derecha, Miguel de Bas, gerente de ICADE Asociación; Fernando Mairata, presidente de PETEC; Daniel Ximénez, CTO de SecurO; Devorah Buchelli, experta en Identidad Digital de la tecnología ReactID; Ignacio Arrese, CEO de SmartHC; y Salvador Molina, presidente de Foro ECOFIN y MAD FinTech.
Pero los expertos lo tienen claro: “Los ciberdelincuentes están ahí y los objetivos somos todos”, apuntó Fernando Mairata, presidente de la Asociación Profesional de Peritos de Nuevas Tecnologías (PETEC), quien advirtió que por mucho que se haga desde los estados y autoridades para proteger a las empresas y a la población, si el usuario final no pone de su parte, no servirá de nada. “Somos el principal eslabón de la cadena”, subrayó.
La agilidad como paradigma
A la hora de planificar y enfocar estrategias de ciberseguridad, “la clave es la agilidad”, destacó Daniel Ximénez, CTO de Secur0, “porque los ciberdelincuentes lo son”, continuó. “Tenemos que buscar soluciones ágiles que den resultados rápidos”, abundó al explicar una estrategia básica y transversal en cualquier sistema.
Además, explicó, “no hay un momento en el que puedas decir que ya estás protegido, porque los cibercriminales no descansan”, lo que desmonta la falsa creencia de que con instalar un antivirus y algunos sistemas de protección ya se estará protegido. La realidad es que la ciberseguridad es un continuo sin una meta: es un proceso abierto que debe ser constantemente renovado y adaptado a una realidad cambiante y cada vez más peligrosa, donde todos somos potenciales objetivos de un ciberataque que casi siempre espera al otro lado de la esquina.
En este sentido, toda estrategia de ciberseguridad enfocada al éxito deberá combinar tecnología, conocimientos y comportamiento del usuario. Y eso aplica a cualquier interacción digital que tengamos en cada momento del día.
También en lo que respecta a la protección de nuestra privacidad y nuestros datos, convertidos en objeto de deseo para los hackers.
“El objetivo es que nosotros seamos los responsables de nuestra información, que terceros no los tengan, sino que los tengamos nosotros”, explicó Devorah Buchelli, experta en Identidad Digital de la compañía ReactID. “Solo hay un mundo y solo tenemos una identidad”, añadió, por su parte, Ignacio Arrese, CEO de SmartHC, quien invitó a los presentes a “no hacer en el mundo digital lo que no haríamos en el real”.
Difícil solución
Si algo quedó claro durante el seminario de MAD FinTech, Incibe e ICADE es que los ciberdelincuentes no tienen límites ni reglas, “y cada vez tienen más dinero”, advirtió Arrese, mientras que “nosotros, para defendernos, sí tenemos leyes, normas y presupuestos”.
Una desventaja que se puede suplir con formación para entender lo que sucede en la mente del criminal, con tecnología para adelantarnos al peligro y gestionar los incidentes, y con un uso responsable, medido y un poco desconfiado de la tecnología para no picar en el anzuelo.
En definitiva, una estrategia multifactorial que nos permita el éxito de mantenernos protegidos un día más. Porque, como hemos dicho, la ciberseguridad es un continuo que empieza de nuevo cada día.









